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Assumpta Serna

Todo empezó en octubre del año pasado, cuando Diego Nievas y Angie Capretti me ofrecieron la posibilidad de hacer un ciclo con mis películas restauradas en el Cineclub
Sabadell.

Como miembros de Familia de Cine, sabían de mi interés en mostrar películas como Matador, que Video Mercury digitalizó en 4K, estrenó en el Festival de Venecia y subió a la
plataforma más completa de cine español, FlixOlé, para que pudiéramos seguir disfrutando de buen cine.

Angie y Diego vieron una oportunidad en una ciudad comprometida con la cultura desde su Ayuntamiento, en un Cineclub capaz de llenar el cine Imperial con un público vibrante y joven, y en el ánimo de productoras que hacen cine social y comprometido desde Sabadell.

Descubrí en Esteve, presidente del Cineclub, a un verdadero enamorado del buen cine. Juntos dimos con el título del ciclo “Assumpta Serna, de matadora a monja” y, con Diego, buscamos películas de los años 80, 90 y 2000 que pudieran mostrar la evolución de mi carrera.

Algunos títulos no fueron posibles: productoras que quebraron, directores enfadados con productores, licencias difíciles de conseguir y películas en 35 mm que hoy son casi imposibles de proyectar y que necesitan cuidado y tesón para preservar un legado de más de 26 películas internacionales que desde ABPAU nos proponemos encontrar y restaurar en el proyecto “Segunda Vida” Trabajando con Esteve para escoger qué películas podíamos recuperar del olvido, solo tuvimos tiempo de acceder a las que E. Cerezo (VideoMercury) restauró y al trabajo de montaje de Pablo Moreno, que se afanó por mostrarnos su versión final.

Estas películas escogidas para el Cne Club Sabadell, representan momentos distintos de mi vida, de mi carrera y de mí misma. Proyectadas ante un público que venía con ganas de
escuchar, de sentir y de dialogar, hn sido para mí, un regalo del 2026.. He ido a todas y cada una de las proyecciones, invitada a compartir mi experiencia y abierta a tratar temas tan improvisados como interesantes. No quería perderme ni un solo instante. Sentarme en la sala oscura, oír las respiraciones del público, los silencios, las risas, el llanto y, sobre todo, sentir cómo estas historias todavía conectan con la gente tantos años después, ha sido profundamente sanador. Renueva el sentido de por qué nos dedicamos los que hacemos cine a contar historias.

La que abrió el ciclo, Matador (1986) de Pedro Almodóvar, provocó un diálogo siempre actual entre vida y muerte, reflejando la pasión desbordante de sus personajes. Un Almodóvar atrevido que supo captar la esencia española y que todos ayudamos a mostrar su trabajo internacionalmente.

Ha sido en Sabadell donde hemos grabado momentos irrepetibles para la serie documental “Assumpta Serna, Segunda Vida”, que espero que en un año podáis ver en televisiones, festivales y cines.

Siguió la elegancia y el rigor de El maestro de esgrima (1992), dirigida por Pedro Olea, entrada a los Oscars de ese anno, que revisita el tema del honor, el cambio de la sociedad
que significó el cambio de las espadas por las pistolas.. Reflexión nostálgica de un pasado que tan bien expresó Arturo Pérez-Reverte en su novela.

Continuó la intimidad y la fragilidad de Coto de caza (1983), dirigida por Jorge Grau, una
película aún muy relevante por el tema de la violencia que trata y que abre al público una
pregunta incómoda: ¿Qué harías tú? ¿Tomarías la venganza en tus manos para salvar a tu
familia?

Y la última, dirigida y producida por Pablo Moreno, plantea la valentía de construir esa Red de libertad y salvar a más de 2000 personas de los campos de concentración. Habla de la elección del cuidado a las personas como misión, encarnada en la figura de Helena Studler, una mujer buena y valiente.

Pablo Moreno junto a Stellarum, reestrena la película el año que viene y fue absoluta primicia en Sabadell. Ojalá podáis verla en cines, porque es una reflexión madura sobre el
trabajo, la fe y el servicio discreto que ciertas congregaciones y mujeres dedicadas han desempeñado durante más de 400 años.

He vuelto a encontrarme con todas las Assumptas que he sido: la joven que se lanzaba al vacío, la mujer que buscaba personajes complejos, la actriz que nunca tuvo miedo de mostrar vulnerabilidad y, aún hoy, la que sigue creyendo en la fuerza transformadora del cine.

Cada coloquio fue distinto, sincero y lleno de cariño. La gente me preguntaba por la vida, por el paso del tiempo, por lo que significa seguir contando historias con la misma ilusión. Y yo me iba a casa con los ojos húmedos y el alma calentita.

Qué bien trabaja el Cineclub Sabadell. Gracias de corazón por esta mirada tan respetuosa y cariñosa hacia mi trayectoria. Gracias a todos los que vinisteis, a los periodistas que nos ayudasteis a difundir este ciclo y sobretodo, a los que compartisteis vuestras emociones y a los que me recordasteis, una vez más, por qué vale la pena seguir actuando en cine.

Este ciclo no ha sido solo una retrospectiva. Ha sido un abrazo grande, generoso y emocionante del público de Sabadell y una hermosa vuelta a mi tierra, Cataluña. Y yo me lo llevo para siempre.

Con gratitud y mucho cariño,

Assumpta Serna

24 junio 2026